SEXOLOGÍA

Comunicación verbal y no verbal en la pareja

 

Para un desarrollo armónico y positivo en la vida de pareja, requiere un ambiente pacífico donde todo el mundo pueda comunicarse, y estar disponible física y anímicamente para los demás.El secreto de esta armonía es la comunicación y el amor.
Cuando la pareja sufre, uno de los factores importantes es la comunicación que no esta funcionando, pero es a través de la comunicación que la pareja puede encontrar soluciones a sus problemas y llegar a implementarlas

 

También deben estar de acuerdo en lo esencial, valores compartidos, el respeto mutuo y llevar a cabo proyectos comunes.

 

 

El ”Cambio” es lo permanente en toda relación, si el clima de la relación se altera, tenemos que aprender a leer el comportamiento de otro, y entender lo que las palabras no dicen, pero que el cuerpo expresa.

Siempre que hablamos, expresamos un contenido este lleva además contenidos inconscientes, de cómo lo dijimos de lo que entendemos y de las ideas con respecto al otro que ha recibido el mensaje. La comunicación es un proceso natural de los seres humanos, pero también es un proceso complejo que no puede reducirse a un mero intercambio de información.

 

Además como el ” iceberg”, cuya parte oculta es mucho más importante que la parte visible, se   pone de manifiesto en la comunicación, la parte no verbal desempeña un papel mayor.
Muchas personas creen que los demás son “adivinos o leen la mente”, estos deben cumplir con sus deseos sin la necesidad de explicar lo que se espera de ellos.
En una vida matrimonial o de pareja, las frustraciones acumuladas, los conflictos no resueltos, los atascos y problemas generados provocan desastres difíciles de manejar, seria mucho más fácil atreverse a expresar los sentimientos y lo que queremos, a medida que las dificultades aparecen. Cuando uno no se conduce en función del otro, sino que de las ideas que uno se hace de sus expectativas o deseos, es como si leyéramos su mente,   instalándose rápidamente los malentendidos.
No es fácil aceptar a los demás, él (ella) tiene una historia, costumbres, referencias y simbolismos.

 Las diferencias entre las personas se manifiestan en la forma en que estos se comunican. Prestar atención especial y sincero al otro, escuchar, comprender en lugar de juzgar, facilita la comunicación.

Todos nuestros comportamientos están involucrados en la transmisión de mensajes, intenciones, deseos... El cuerpo toma el relevo para expresar lo que las palabras no dicen. Se comunica con palabras, signos no verbales, y todos nuestros sentidos

LENGUAJE VERBAL : Se refiere  al lenguaje expresado cuando hablamos, las palabras y frases (texto construido).
LENGUAJE PARA VERBAL :  la características de la voz (volumen, ritmo, timbre, tono del sonido)
LENGUAJE NO VERBAL : se refiere a  las posturas, la ubicación y ocupación del espacio, los gestos y la expresión facial.

Pero no olvidemos que  es un error creer que un gesto particular tiene un significado preciso, si eso fuera cierto, sería muy fácil de comprender a los demás.
De hecho, todo está relacionado: los gestos marcan las palabras, utilizan el espacio para dibujar y describir lo que estamos hablando, y se refieren a los conocimientos culturales.
Los cambios en la características de la voz, describir las emociones del orador y las posturas reflejan la relación con el medio y los interlocutores.

El acompañamiento y compromiso de apoyo no-verbal es esencial para la calidad de la comunicación: entrar en una aventura sin la más mínima esperanza y voluntad de realizar la “hazaña”, seria como expresar sentimientos de amor con una voz monótona, plana y monocorde y una expresión facial y corporal neutra o negativa no tiene sentido.
Gestos simples como, una sonrisa sarcástica, encogimiento de hombros, un bostezo, puede ser más hiriente que las palabras.

 

 

El conjunto de gestos / postura consta de tres aspectos:

El “carácter descriptivo”, sitúa los propósitos específicos del que los tiene  
La función de “puntuación”, hace hincapié en la importancia que se asigna a determinadas palabras o frases.
El “significado simbólico” corresponde al estado emocional y la relación con el medio ambiente y los otros.

 

Cuando todas las señales y signos expresar mensajes compatibles y concordantes entre sí, la comunicación es clara, potente y fácil de entender.

Cuando uno trata de ocultar una emoción, una parte de ella se desliza subrepticiamente en la expresión no-verbal, creando incoherencias en el comportamiento global.
Cuando hay demasiadas diferencias entre lo que se siente, la expresión, y lo comprendido, la comunicación se convierte en incomprensible y puede producir un atasco o bloqueo.

Para entender bien el “lenguaje no-verbal”, no es suficiente con identificar algunos elementos considerados más interesantes que otros: los tics del lenguaje, gestos repetitivos.

Un signo (“verbal o no verbal”), no tiene sentido aislado de su contexto, a lo sumo podría servir como un pretexto para justificar una interpretación. El “lenguaje no-verbal” acompaña a las palabras, refuerza el sentido y refuerza los sentimientos.

Cuando se entra en contradicción o diferencia entre el lenguaje no-verbal con las palabras, se genera un código “doble vinculante”, provocando un bloqueo en la acción y percepciones ambivalentes.

En la comunicación, hay una parte de información y otra de relación, en los problemas de pareja, el segundo es más implicado.
Muchas parejas practican codificación metafórica de la información: hablan de las condiciones externas a la pareja en lugar de expresar su descontento, hay controversia acerca de situaciones económicas para evitar hablar sobre la falta de afecto, atención o amor. En general, utilizan la codificación aprendida y utilizada en su hogar familiar, por lo que su significado simbólico se escapa parcialmente o totalmente al otro integrante de la pareja (se piensa que la pareja debería ser adivino o el “clon” “entender” lo que el otro quiere decir y/o  que quiera hacer lo mismo al mismo tiempo).

Surgen graves malentendidos, que conducen a conflictos reiterados, además no quieren admitir que su modo de expresión no es lo suficientemente claro para el otro.

Hablar en voz alta puede expresar un desacuerdo, algún grado agitación, incluso la ira, la capacidad auditiva personal no siempre es la primera explicación que viene a la mente del interlocutor.

Por último, el tacto, el gusto y el olfato ejercer una poderosa influencia sobre el clima relacional y la sexualidad de la pareja.
La percepción de los olores corporales, por ejemplo, pueden causar repulsión o una atracción irresistible, esta podría no ser percibido en absoluto por uno o percibido   intensamente o de manera diferente por el otro.
Otro ejemplo, el tacto (kinestesico) puede ser un canal muy privilegiado de acercamiento y expresión de sentimientos con el otro, sin embargo, lo que parece una caricia para uno puede ser visto como una agresión por el otro.

El contacto de la piel puede evolucionar desde una fuente de placer al malestar o dolor y vise versa. Algunas personas tienen percepciones exacerbadas, como aumentadas por una lupa, mientras que otros parecen actuar anestesiados.
Aunque las diferencias entre los individuos no son un obstáculo para llegar a acuerdos con la pareja, deben ser tomas en cuenta en situaciones de conflicto.

No somos iguales sensorialmente. El principal escollo es creer que las percepciones sensoriales son las mismas para todos, no lo es, no sólo existen diferencias en la agudeza, pero muchas más diferencias en su uso, en los procesos explicativos y simbólicos sobretodo entre hombres y mujeres.